A menudo y por desgracia, veo entrenadores que no consiguen dar con “la tecla” con los equipos que entrenan. Malhumorados, cabizbajos, sobreenfadados entrenando … Y si no disfrutamos entrenando, amigos … mejor que nos dediquemos a otra cosa.
Una cosa tengo clara y no se trata de técnica o táctica, es que para poder ser un entrenador decente, da igual el deporte, debemos ser capaces de TRANSMITIR lo que queremos conseguir. Y como transmitir entiendo que los jugadores sepan todos y cada uno cual es su papel, crean en él a ciegas y lo pongan en práctica, sin dudas, sin porqués. Simplemente porque CONFIAN en su entrenador.
Todos tenemos nuestro estilo de juego: a unos nos gusta correr, a otros tirar, a otros defender a muerte … Y todos están igual de bien o igual de mal. Igual de bien si hacemos que nuestro equipo entienda ese estilo, confíe en ese estilo y se unan para hacer que ese estilo triunfe. Igual de mal si nos encabezonamos, si las cosas tienen que ser “porque sí”, o “porque lo digo yo y punto”. Un jugador que no entiende algo y no confía en ello, difícilmente va a hacer que funcione.
Así, señores, empezamos mal. Y lo que mal empieza ….
Un fuerte abrazo a todos y recordad: Confiad a muerte en las virtudes de vuestros jugadores, explotarlas y aprovecharlas. Ellos son los que saltan a la cancha cada fin de semana, no nosotros.